Cuándo caen según el país, y qué escribir cuando la relación es de pocas palabras.
¿Cuándo es el Día de la Madre?
Depende del país, y la diferencia es grande: en Argentina es el tercer domingo de octubre, en México el 10 de mayo fijo y en España el primer domingo de mayo. En Chile, Colombia y Perú cae el segundo domingo de mayo. Si vas a mandar el saludo a alguien que vive en otro país, mirá su fecha y no la tuya: llegar cinco meses antes se nota.
¿Qué se le escribe a un padre con el que no hay mucha conversación?
Un recuerdo, no un balance. Cuando la relación es de pocas palabras, un mensaje que intenta resumirla se vuelve incómodo para los dos. Lo que casi siempre funciona es nombrar una escena chica y verdadera —un viaje, un arreglo, una costumbre— y agradecer eso, sin pedir nada ni abrir ninguna conversación pendiente. Es un saludo, no una reparación: si hay algo más para decir, ese mensaje va otro día y no en una fecha.
¿Cómo saludar a todo el grupo sin mandar lo mismo veinte veces?
Mandando uno al grupo y otros dos aparte. El del grupo puede ser general —una foto vieja funciona mejor que cualquier frase—, y los individuales van a las dos o tres personas con las que hablás poco, que son justamente las que más lo van a notar. Un saludo idéntico repartido a veinte contactos se lee como una cadena; dos mensajes escritos se leen como un llamado.
¿Cuándo conviene mandar el mensaje?
Temprano en el día de la fecha, no a la medianoche. Los saludos de medianoche compiten con todos los demás y se leen en bloque a la mañana siguiente; uno que llega a las nueve llega solo. Para un cumpleaños, la mañana. Para algo difícil, cuando la persona tenga tiempo de leerlo tranquila, que casi nunca es un día de semana a las ocho. Y si te acordaste tarde, mandalo igual: un saludo de un día después es mejor que ninguno, y no hace falta empezar pidiendo disculpas por la demora.