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Decir algo lindo sin que suene cursi

San Valentín, un mensaje de amor y la diferencia entre el detalle y el adjetivo.

¿Cómo decir algo lindo sin que suene cursi?

Bajando el volumen y subiendo el detalle. Lo cursi casi siempre es un adjetivo grande sobre algo vago: "sos increíble", "no puedo vivir sin vos". Lo mismo dicho con una escena chica no suena cursi, suena verdadero: cómo se ríe, qué hace cuando piensa, algo que dijo hace dos semanas y no te olvidaste. La regla práctica es no usar ninguna palabra que también usaría un desconocido.

¿Qué se escribe en el primer San Valentín de una pareja?

Menos de lo que la fecha invita. En una relación nueva, un mensaje muy declarativo pesa más de lo que suma; funciona mejor lo concreto y liviano: algo de estos meses que te haya gustado, dicho sin ceremonia. Guardá las declaraciones grandes para cuando no haya una fecha empujándolas, que es cuando se creen. Y si la relación es de años, invertí la regla: ahí sí conviene decir lo que no se dice el resto del año.

¿Cuánto tiene que medir una dedicatoria?

Menos de lo que uno cree. En una tarjeta impresa entran cómodas tres o cuatro líneas; en un mensaje de WhatsApp, dos. Lo que se copia más de este sitio ronda las veinte palabras. Si el mensaje pasa de seis líneas conviene partirlo: uno corto ahora y una llamada después. La longitud no transmite cariño; la especificidad sí.

¿Conviene una frase de autor o una propia?

Una frase de autor sirve para abrir o para cerrar, no para reemplazar lo que vos tenés para decir. La combinación que mejor funciona es corta: la cita y una línea tuya explicando por qué se la mandás. Si vas a citar, comprobá el autor: media internet atribuye a Borges y a García Márquez frases que no escribieron, y quien la recibe puede saberlo.

Escrito y revisado por el Equipo ParaDedicar. Cómo hacemos el contenido .

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